No menos importante son las perspectivas culturales y antropológicas de un estar propio de una comunidad en la construcción de sentidos de su propio espacio y el descubrimiento de un territorio de saberes.
Este elemento temporal de perpetuidad tiene para nosotros, la mayor atención de manera que la acción sea alcanzada y revivificada por el valioso principio de la esperanza y la vida.
La creación de un modelo de bosquización con la incorporación de un bosque leguminoso de algarrobos (Prosopis chilensis, Prosopis flexuosa, Prosopis caldenia) en el espacio que ha sido pensado hasta ahora para el uso exclusivo de la ganadería y la agricultura intensiva, significará un cambio mayor en la dimensión espacial del territorio.
El espacio dejará de ser lineal para transformarse en tridimensional, ya que se incorporan las relaciones de altura y aquellas que se amplifican como transversales.
Con la incorporación de un bosque perenne de leguminosas se introduce biodiversidad, complejidad y estabilidad al sistema. Esta novedad en el planteo tridimensional del territorio, generará sinergía ambiental, es decir, un plus de energía en las relaciones de la red.
Un adecuado conocimiento del flujo energético de esta red puede transformar el uso de los conceptos sobre producción, en un “arte del desarrollo”.
La biodiversidad, la estabilidad y la sinergía generada en un territorio transformado en una red tridimensional con la incorporación de un bosque perenne de leguminosas, tiene un corolario destacado. Este, desarrolla mayor vitalidad con el transcurso del tiempo.
Esta revitalización del espacio-red con respecto al tiempo se vincula a un proceso de individuación del territorio, de cierta autonomía del mismo y de una dinámica en los procesos vitales que vuelven a desarrollarse.
Este proceso de individuación del territorio se diferencia notablemente del uso lineal del espacio, dado que este último degrada los recursos con gran velocidad en el tiempo.
Dicha perturbación obliga a incorporar desde fuera elementos de síntesis que sirven para alcanzar los objetivos de producción y rentabilidad.
La zona de diálogo entre la etnobotánica y la ciencia académica comienza con los modelos de desarrollo silvo-agrícola, silvo-pastoriles, silvo-hortícola, etc. Estos modelos implican un punto de inflexión en la manera de mirar nuestros bosques como espacios vacíos de desarrollo, donde el hombre y la comunidad circundante se empobrecen. Para modificar esa construcción limitada y hegemónica de nuestros bosques, se necesita pensar nuevos modelos de desarrollo donde LA PERPETUIDAD DEL BOSQUE SEA EL NUCLEO CENTRAL DE LA ACCION.
Esta mirada es nueva, y como tal, necesita y amerita, en gran medida de una voluntad en el debate académico, comunitario y político.
Un bosque leguminoso confiere relaciones de beneficio con la incorporación natural de nitrógeno atmosférico. Se calcula que una hectárea de algarrobos aporta al suelo entre 100 y 400 Kg./nitrógeno al año, que luego cede al ambiente a través de su follaje y su fruto. Este beneficio incorporado y compartido en la red a hecho del algarrobo un árbol esencial para la vida y un árbol ceremonial para las más antiguas culturas de nuestro continente.
Los beneficios estructurales del suelo en cuanto al mejoramiento en la retención del agua de lluvia, repercuten también en el ciclo del agua, dado que el bosque reduce los efectos nocivos por insolación, evaporación y otros efectos erosivos del clima.
El aporte de nitrógeno natural y la potenciación del ciclo del agua, son condiciones óptimas para el desarrollo de la biodiversidad.
Finalmente, este sistema tridimensional nos permitirá diversificar la producción primaria. El conocimiento de la sinergía ambiental es un Arte que nos alentará en la exploración de nuevas formas y contenidos de desarrollo, más acordes con la sustentabilidad ambiental que con las leyes del mercado.
2- Beneficios y aplicaciones directas
Se pueden obtener importantes beneficios en el desarrollo familiar y de género, compartiendo praderas forrajeras o áreas de cultivos, con bosques perennes de algarrobos.
a - La creación y sostenimiento de un bosque para las próximas siete generaciones implica de por sí, el principal beneficio.
b- La creación de bosques madres que aporten la cuna de semillas para la perpetuidad de una especie en pie.
c- Diversos niveles de producción en apicultura: extracción de miel, obtención de polen de flores, propóleos de secreciones extra-florales, núcleos de abejas, ceras polinización de cultivos para obtención de semillas.
d- Forraje de altura para alimentación ganadera y humana. Una hectárea de algarrobos produce según sea su condición y desarrollo entre 1000Kgs y 5000Kgs de vainas/año. Este es un excelente forraje natural para el ganado bovino, caprino y porcino.
Además, con las vainas recolectadas se elabora una harina de algarroba, muy rica en calcio, fibras y azúcares, utilizada en la elaboración de subproductos alimentarios y dietéticos; (panificación, patay, café y chocolatada)
e- Los beneficios de la sombra de los algarrobos mejora el rumen de los animales, y por lo tanto la asimilación de nutrientes para el ganado bovino.
f- Estimulación de multiproyectos orgánicos como huertos de hortalizas y de aromáticas.
g- Beneficios ambientales y sinérgicos con las praderas forrajeras y los cultivos agrícolas.
h- Valores estéticos y culturales que agregan estabilidad a los territorios y permiten desarrollar actividades turísticas y deportivas.
3 –Informes sobre el “Plan de Bosquización”
Vivero de Nativas TACKÚ
Cuesta de la Granadilla 2300- Cerro de Oro- Villa de Merlo
(5881) Pcia de San Luis
E-mail: equinoccio07@yahoo.com.ar
Tel: (02652) 15482615 (Pablo Motto y Claudia Cuman)